Veinte años conservando la naturaleza y siguiendo los avances tecnológicos... hasta que todo convergió.

Diario del Fundador

Sostenibilidad e Impacto

06 de abril 2026

El 22 de abril de 2024 firmé las escrituras de 361 Creativity and Innovation S.L.U. Elegí esa fecha a propósito: es el Día de la Tierra. El día anterior, el 21 de abril, resulta que es el Día Internacional de la Creatividad y la Innovación, ¡circunstancia que desconocía hasta entonces! Podría haber creado la empresa ese día, pero pensé que al notario no le haría tanta gracia, ¡al ser domingo!

Así, la fecha no fue casualidad; fue una declaración de intenciones plasmada en papel notarial… como proyecto que empieza mucho antes…

Dos décadas, dos mundos en paralelo

Llevo más de veinte años trabajando en conservación de la naturaleza. En 2005, dentro de la Fundación Natura, participé en el lanzamiento de CeroCO2, una iniciativa para calcular, reducir y compensar emisiones de CO2. En 2012 cofundé CompensaNatura, iniciativa para que empresas y particulares pudieran compensar su ocupación del suelo gracias a preservar un espacio natural de la misma extensión. En 2017 fui socio fundador de Sèlvans, la ONG que protege los últimos bosques centenarios de la Península Ibérica y el Mediterráneo, y con la que sigo colaborando.

Al mismo tiempo, y casi en paralelo, he ido siguiendo con fascinación creciente los avances tecnológicos que estamos viviendo: la irrupción de internet, el móvil, las energías renovables, la tecnología blockchain, la impresión 3D, la inteligencia artificial,… No como espectador pasivo, sino como alguien que intenta entender qué significa todo esto para la sociedad, para las organizaciones, y para el planeta.

Durante años, dos mundos coexistían en mi cabeza sin tocarse del todo: la naturaleza por un lado, y la tecnología por otro.

El momento del clic

Durante 2023 empecé a fijarme especialmente en todos los avances tecnológicos, mediante una acumulación de lecturas, escuchas (podcasts), conversaciones y conexiones, a partir de los que me planteaba: ¿cómo podríamos aplicar toda esta tecnología para aumentar la eficiencia de las entidades de conservación, y así avanzar en la restauración y conservación de la naturaleza?

Al mismo tiempo, me topé con un concepto que había oído hacía muchos años: la “biomimética”. De hecho, Janine Benyus (la persona que lo popularizó), dio la conferencia inaugural del Congreso Mundial de la Naturaleza en 2009, celebrado en Barcelona, al que asistí. Recuerdo que su discurso me dejó maravillado, pero el día a día se ocupó de dejarlo latente, como semilla que esperaría su mejor momento para germinar.

Así, durante 2023 y 2024 volví a toparme con el concepto, y algo hizo clic de forma irreversible.

La biomimética es la disciplina que estudia cómo funcionan los organismos y los ecosistemas, y aplica esos principios al diseño, la ingeniería, la arquitectura y los negocios. La naturaleza lleva 3.800 millones de años resolviendo exactamente los mismos problemas que hoy ocupan a las organizaciones: eficiencia con recursos escasos, resiliencia ante la incertidumbre, adaptación al cambio, regeneración en lugar de agotamiento.

Y la naturaleza lo hace sin residuos. Sin desperdicio energético. Con una tasa de éxito que ningún laboratorio humano ha igualado.

Así, me di cuenta de que había pasado veinte años intentando proteger el mejor laboratorio de I+D del planeta, y no se me había ocurrido aprender de la naturaleza (más allá de aprender sobre ella). Estaba tan centrado en las nuevas tecnologías, que no paré atención en la más antigua y probada: la que la vida lleva perfeccionando desde sus inicios, sin dejar residuos ni agotar el sistema.

Por qué «361»

El nombre no es un capricho numérico.

Existe el concepto de soluciones de ‘360 grados’: visión completa, análisis desde todos los ángulos. Es una excelente aspiración.

El ‘361’ simplemente plantea ir un paso más allá: buscar esa perspectiva adicional -ese grado extra- que conecta lo que nadie ha conectado todavía.

En nuestra época, y ante la urgencia de avanzar hacia una sociedad y planeta más prósperos -en el sentido más sostenible del concepto- necesitamos la disrupción.

Lo que Create361 hace, en realidad

Create361 nace para tender puentes. Entre la sabiduría probada de los ecosistemas y las tecnologías más potentes del presente. Entre el pensamiento sistémico y transversal, y la acción práctica. Entre las ideas que inspiran y las soluciones que realmente se aplican, y transforman.

Lo que aporto son veinte años resolviendo problemas variados y reales en organizaciones con recursos limitados. Estoy ultimando mi tesis de Máster en IA e Innovación y avanzando en la certificación de Biomimicry Educator, todo impulsado por una sola convicción: el problema no es la falta de soluciones. Es la falta de conexiones.

Este blog es el diario de quien busca esas conexiones. Y las comparte mientras las encuentra, sin esperar a tenerlo todo resuelto.

Porque si algo nos enseña la naturaleza es que los ecosistemas más resilientes no son los que tienen todas las respuestas. Son los que mantienen activas todas las opciones y conexiones.

Bienvenid@ a Create361.

¿Has tenido también algún momento de convergencia así, que ha dado luz a toda una nueva trayectoria?

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